Etiquetas

Biografía (5) Diario (4) Dossier (1) Gonzalo (5)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Reflexión sobre la docencia

Con esta entrada me gustaría realizar un llamamiento a todos los docentes y futuros docentes. Por favor, no caigamos en la rutina de "Estoy aquí porque me han mandado, así que voy a realizar mi trabajo de manera mediocre".

Esta reflexión surge a raíz de la clase del día 26/11, cuando llegó el momento que todos temíamos, pero que sabíamos que pasaría, tarde o temprano. El momento en que nos dijeran: "Esto lo habéis visto ya, ¿verdad?". Y nosotros tuviésemos que contestar: "En realidad, no". Menos mal que ha pasado ahora y no delante de un claustro de profesores.

¿Cómo es posible que tuviésemos que realizar una unidad didáctica completa,  sin haber recibido una explicación de cómo hacerlo? Siempre recordaré el primer día en que la profesora dijo cuál iba a ser el trabajo por el que se nos iba a evaluar. Todos pensamos que se nos explicaría más adelante. Pero no, esa explicación nunca llegó. Tuvimos que improvisar, que volvernos locos buscando ejemplos de unidades didácticas. Estoy a favor de que no se nos dé todo masticado, por supuesto, tenemos que aprender a desenvolvernos por nosotros mismos. Pero entre eso y lo que tuvimos que hacer tiene que haber un término medio.

Las comparaciones son odiosas, pero hemos tenido otros profesores que nos han dado la información necesaria para ir descubriendo el resto nosotros mismos. O que nos han dado más información de la que está en la programación, porque creen que nos puede resultar útil. Estoy convencida de que eso lleva más trabajo. Pero, ¿no es eso realmente ser profesor?

En el caso de los profesores de idiomas, creo que esto es más importante todavía. Enseñar una lengua va más allá de construir frases y entender textos (a pesar de que esa sea la tendencia general). Es eso lo que tendremos que transmitir a nuestros alumnos. No quedarnos solo con el fill in the gaps, sino proponerles actividades más dinámicas, que realmente les permitan aprender. Esta no es la opción fácil, pero, desde mi punto de vista, es la correcta.

Dado que todos hemos tenido la experiencia de esta asignatura, vuelvo a deciros (a mí incluida): ¡Cuidado! No nos convirtamos en eso que criticamos. Os animo a no desanimaros, a pesar de que la realidad no sea tan buena como nos gustaría.

Hasta aquí mi reivindicación. Agradeceré enormemente cualquier comentario. ¡Gracias!

3 comentarios:

  1. Sí y tristemente no se puede evaluar la "vocación" de un profesor antes de otorgarle la oportunidad de serlo. Aquella clase de la que hablas fue un auténtico desastre, y lo triste no es realmente mi experiencia como alumna de esa clase, sino que este tipo de situaciones son las que contribuyen al "desprestigio" del docente. Con ejemplos así , no me extraña escuchar (-comentarios que odio-) voces que dicen que ser profesor es un "chollo". Pero bueno, parte del problema es que muchos no somos conscientes de lo que implica ser docente y la responsabilidad que conlleva. Si la docente que mencionas fuese consciente de que estaba formando a personas que serán futuros docentes de alumnos de secundaria, quiero pensar que no habría desempeñado su labor con semejante mala praxis.

    ResponderEliminar
  2. La verdad es que sí, no quiero repetir lo que dijo Adriana, pero básicamente pienso lo mismo. La gente que opina que lo de ser profe es algo regalado, yo los invito a que lo sean un mes o a que vinieran a una clase como la de ayer sobre programación con Carlos y después de eso que opinen.

    Hay veces que nos tocan cursos horrorosos que te lo hacen pasar fatal, alumnos hiper desmotivados, pero me quedo con algo que nos dijo Manuel Vieites y es que si consigues motivar a un alumno motivado, eso no tiene precio.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Creo que en esta entrada cuentas lo que todos (y creo que sin excepción) pensamos. Como han dicho Adriana y Elisa, por desgracia hay quien piensa que ser profesor es un trabajo que no cuesta nada, a lo que llega cualquiera y en el que no hace falta esforzarse. Me ha gustado que hagas esta reflexión y hayas escrito sobre ella, todos debemos tratar de mostrar la importancia del esfuerzo, tanto por parte de los que estamos aprendiendo a ser docentes, como por parte de quienes nos enseñan a serlo. ¡Muy buena entrada!

    Un saludo, Cris

    ResponderEliminar